Objetivo de la revisión: Destacar diversas estrategias preventivas y terapéuticas a través del sistema de atención sanitaria para reducir al mínimo la retinopatía diabética que pone en peligro la vista.
Hallazgos recientes: La retinopatía diabética (RD) es una complicación microvascular frecuente y específica de la diabetes, y constituye una causa habitual de ceguera entre los grupos de edad en edad productiva o la población activa del país. Desde el punto de vista clínico, la RD puede clasificarse en retinopatía diabética no amenazante para la visión (RDNT), que incluye anomalías no proliferativas leves y moderadas, y retinopatía diabética amenazante para la visión (RDTV), que comprende la retinopatía diabética no proliferativa grave (RDNP), la retinopatía diabética proliferativa (PDR) o el edema macular clínicamente significativo (CSME). En la STDR, la enfermedad progresa hacia la fase proliferativa, que se caracteriza por la formación de nuevos vasos sanguíneos y el edema macular debido a la acumulación de líquido en la retina, lo que provoca una pérdida de visión grave y, a menudo, irreversible. Con la llegada de la inteligencia artificial al ámbito médico, existe un aumento continuo de la demanda de desarrollo de software de análisis automatizado para el análisis de imágenes retinianas en personas con diabetes. Hoy en día, la obtención de imágenes retinianas mediante teléfonos inteligentes se ha convertido en una de las formas más rentables de realizar cribados de la RD en la comunidad, algo que pueden llevar a cabo incluso personas que no son oftalmólogos. Comprender los factores asociados a la STDR puede ayudar a desarrollar estrategias de prevención primaria y secundaria. Es fundamental concienciar sobre la STDR a nivel comunitario. Todos los pacientes diabéticos necesitan revisiones periódicas y repetidas con el oftalmólogo para la detección y el tratamiento oportuno de la RD, en particular de la RD leve. La preservación de la visión en la RD leve puede lograrse mediante un cribado eficaz, un tratamiento con láser oportuno, inyecciones intraoculares de esteroides y de agentes anti-factor de crecimiento endotelial vascular, así como cirugía intraocular.