La dehidroepiandrosterona y su sulfato son los esteroides más abundantes en el ser humano. El metabolismo de la dehidroepiandrosterona puede variar significativamente en función del órgano o tejido y del subtipo de receptores de esteroides que se expresen en él. En el caso de la dehidroepiandrosterona, como precursora de todas las hormonas esteroides, la actividad hormonal intracrina es inherente. Esta característica única podría resultar beneficiosa para su aplicación médica, especialmente para el tratamiento local de diversas patologías. En la actualidad, el uso clínico de la dehidroepiandrosterona se limita a sus supositorios vaginales de 6,5 mg de prasterona (Intrarosa®, ciudad de Quebec, QC, Canadá) para el tratamiento de la atrofia vaginal y la dispareunia, mientras que los derivados sintéticos de la dehidroepiandrosterona, como Triplex, BNN 27 y Fluasterone se encuentran en fase de investigación para el tratamiento de diversas enfermedades. En este artículo analizamos las dianas moleculares de la dehidroepiandrosterona, lo que abre perspectivas de futuro para ampliar sus indicaciones de uso. Se considera que la dehidroepiandrosterona, como fármaco oral, es prometedora en el tratamiento de la osteoporosis, la caquexia y la sarcopenia, al igual que el ungüento al 10 % para la regeneración de la piel y los músculos. Asimismo, el 5-androstenediol, un metabolito de la dehidroepiandrosterona, es un candidato prometedor para el tratamiento del síndrome agudo por radiación y como agente inmunoestimulante durante la terapia radiofarmacéutica. El diseño y la síntesis de nuevos derivados del 5-androstenediol con mayor biodisponibilidad podrían dar lugar a la aparición en el mercado farmacéutico de citoprotectores altamente eficaces. Se analizan los argumentos a favor de nuevas aplicaciones clínicas de estos esteroides y los nuevos conocimientos sobre sus mecanismos de acción.