Importancia: La insuficiencia suprarrenal es un síndrome caracterizado por la deficiencia de cortisol y se clasifica en primaria, secundaria o inducida por glucocorticoides. Aunque la insuficiencia suprarrenal primaria y secundaria son poco frecuentes —afectan a menos de 279 personas por cada millón—, la insuficiencia suprarrenal inducida por glucocorticoides es frecuente.
Observaciones: La insuficiencia suprarrenal primaria, que implica una deficiencia de todas las hormonas adrenocorticales, está causada por destrucción autoinmune, hiperplasia suprarrenal congénita, inhibición farmacológica (p. ej., dosis elevadas de tratamiento antifúngico con azoles), infección (p. ej., tuberculosis, infecciones fúngicas) o extirpación quirúrgica del tejido cortical suprarrenal. La insuficiencia suprarrenal secundaria está provocada por trastornos que afectan a la glándula pituitaria, como tumores, hemorragias, afecciones inflamatorias o infiltrativas (p. ej., hipofisitis, sarcoidosis, hemocromatosis), cirugía, radioterapia o medicamentos que inhiben la producción de corticotropina, como los opioides. La insuficiencia suprarrenal inducida por glucocorticoides se debe a la administración de dosis suprafisiológicas de glucocorticoides. Los pacientes con insuficiencia suprarrenal suelen presentar síntomas inespecíficos, entre los que se incluyen fatiga (50 %-95 %), náuseas y vómitos (20 %-62 %), y anorexia y pérdida de peso (43 %-73 %). Se debe sospechar una insuficiencia suprarrenal inducida por glucocorticoides en pacientes que hayan reducido gradualmente o suspendido recientemente una dosis suprafisiológica de glucocorticoides. Para diagnosticar la insuficiencia suprarrenal se utilizan mediciones a primera hora de la mañana (aproximadamente a las 8:00) de cortisol sérico, corticotropina y sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEAS). La insuficiencia suprarrenal primaria se caracteriza típicamente por niveles bajos de cortisol matutino (<5 µg/dL), niveles elevados de corticotropina y niveles bajos de DHEAS. Los pacientes con insuficiencia suprarrenal secundaria e inducida por glucocorticoides suelen presentar niveles matutinos de cortisol bajos o intermedios (5-10 µg/dL) y niveles de corticotropina y DHEAS bajos o en el límite inferior de la normalidad. Los pacientes con niveles intermedios de cortisol a primera hora de la mañana deben someterse a nuevas pruebas de cortisol a primera hora de la mañana o a una prueba de estimulación con corticotropina (medición del cortisol antes y 60 minutos después de la administración de cosintropina, 250 µg). El tratamiento de la insuficiencia suprarrenal consiste en la administración de glucocorticoides suplementarios (p. ej., hidrocortisona, 15-25 mg al día, o prednisona, 3-5 mg al día). En los pacientes con insuficiencia suprarrenal primaria deben añadirse mineralocorticoides (p. ej., fludrocortisona, 0,05-0,3 mg al día). La crisis suprarrenal, un síndrome que puede provocar hipotensión y shock, hiponatremia, alteración del estado mental y la muerte si no se trata, puede producirse en pacientes con insuficiencia suprarrenal que reciben un tratamiento inadecuado con glucocorticoides, padecen una enfermedad aguda o se encuentran sometidos a estrés físico. Por lo tanto, se debe instruir a todos los pacientes con insuficiencia suprarrenal sobre cómo aumentar la dosis de glucocorticoides durante una enfermedad aguda y prescribirles glucocorticoides inyectables (p. ej., hidrocortisona, 100 mg por vía intramuscular) para prevenir o tratar la crisis suprarrenal.
Conclusiones y relevancia: Aunque la insuficiencia suprarrenal primaria y secundaria son poco frecuentes, la insuficiencia suprarrenal inducida por glucocorticoides es una afección habitual. El diagnóstico de la insuficiencia suprarrenal implica la medición, a primera hora de la mañana, de los niveles de cortisol, corticotropina y DHEAS. Todos los pacientes con insuficiencia suprarrenal deben recibir tratamiento con glucocorticoides y recibir instrucciones sobre cómo prevenir y tratar la crisis suprarrenal.