Contexto: Los datos epidemiológicos y preclínicos respaldan los efectos cardiovasculares —principalmente protectores— de las hormonas sexuales en los hombres; sin embargo, los mecanismos que subyacen a las acciones cardiovasculares de estas hormonas son poco conocidos. La calcificación vascular va en paralelo al desarrollo de la aterosclerosis, pero cada vez se reconoce más como un proceso diversificado y altamente regulado, que en sí mismo puede tener importancia fisiopatológica para los eventos cardiovasculares clínicos.
Objetivo: Analizar la relación entre los esteroides sexuales séricos y la calcificación de las arterias coronarias (CAC) en hombres de edad avanzada.
Métodos: Utilizamos cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas en tándem para analizar un perfil completo de esteroides sexuales, que incluía los niveles de dehidroepiandrosterona (DHEA), androstenediona, estrona, testosterona, estradiol, y dihidrotestosterona, en hombres del estudio poblacional AGES-Reykjavik (n = 1287, media de 76 años). Además, se determinó la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) y se calcularon los niveles de hormonas biodisponibles. La puntuación de CAC se determinó mediante tomografía computarizada. Los principales criterios de valoración fueron las asociaciones transversales entre la dehidroepiandrosterona, la androstenediona, la estrona, la testosterona, la dihidrotestosterona y el estradiol, y los quintiles de CAC.
Resultados: Los niveles séricos de DHEA, androstenediona, testosterona, dihidrotestosterona y testosterona biodisponible mostraron asociaciones inversas significativas con el CAC, mientras que la estrona, el estradiol, el estradiol biodisponible y la SHBG no las mostraron. La DHEA, la testosterona y la testosterona biodisponible siguieron estando asociadas con el CAC tras ajustar los resultados por los factores de riesgo cardiovascular tradicionales. Además, nuestros resultados respaldan la existencia de asociaciones parcialmente independientes entre la DHEA de origen suprarrenal y la testosterona de origen testicular, por un lado, y el CAC, por otro.
Conclusión: Los niveles séricos de DHEA y testosterona se asocian de forma inversa con el CAC en hombres de edad avanzada, de manera parcialmente independiente entre sí. Estos resultados plantean la cuestión de si los andrógenos, tanto los de las glándulas suprarrenales como los de los testículos, pueden contribuir a la salud cardiovascular masculina.