Los precursores de las hormonas sexuales: la dehidroepiandrosterona (DHEA) y su forma de éster sulfato (DHEAS): mecanismos moleculares y efectos en el cuerpo humano

La dehidroepiandrosterona (DHEA) y su éster sulfato, el DHEAS, son hormonas esteroides multifuncionales producidas principalmente en la corteza suprarrenal, aunque también se sintetizan en tejidos periféricos. La DHEA y el DHEAS actúan como precursores de los esteroides sexuales y presentan efectos neuroprotectores, antiinflamatorios e inmunomoduladores. Los niveles de DHEA disminuyen significativamente con la edad, un fenómeno denominado «adrenopausia», lo que ha suscitado interés por la suplementación para mitigar los síntomas relacionados con la edad. En particular, en mujeres posmenopáusicas, la DHEA ha demostrado beneficios potenciales en el tratamiento del síndrome genitourinario de la menopausia (SGM), incluyendo una mejora de la salud vaginal, la lubricación y la función sexual. Si bien la DHEA intravaginal parece eficaz y más segura que la terapia sistémica con estrógenos, especialmente para las mujeres con sensibilidad a los estrógenos, los resultados siguen siendo dispares en cuanto a la administración oral. La DHEA y la DHEAS presentan diversas propiedades neuroactivas mediante la modulación de los receptores GABA-A, NMDA y sigma-1. Estos neuroesteroides contribuyen a la neuroprotección, la plasticidad sináptica y la regulación del estado de ánimo. Se ha relacionado la alteración de los niveles de DHEA/DHEAS con trastornos neurodegenerativos y la depresión, y cada vez hay más pruebas que respaldan su potencial valor terapéutico. Además, la DHEA desempeña un papel multifacético en los cambios fisiológicos relacionados con el envejecimiento. Favorece el anabolismo muscular, el mantenimiento de la densidad ósea, la protección cardiovascular y la regulación inmunitaria. Aunque la suplementación muestra beneficios potenciales, especialmente en combinación con el entrenamiento de resistencia, los resultados siguen siendo discrepantes. Las pruebas actuales han revelado que los efectos terapéuticos de la suplementación con DHEA son inconsistentes en los distintos sistemas del organismo humano según los diferentes estudios. La diversidad de resultados se debe principalmente a la distribución heterogénea de los receptores, a las diversas vías de acción y a las distintas respuestas tisulares en los distintos sistemas. Se necesitan más investigaciones para definir su eficacia y dosificación en los distintos sistemas.

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